
La muerte del cerdo, se realiza por desangrado en el pecho con un instrumento afilado que penetra al corazón del animal. Esto hace que sus arterias y venas del tronco donde están sus pulmones se contraigan y falte el oxígeno, provocando su muerte. Este mecanismo es lento puede durar casi 24 de agonía. Esto provocó que las asociaciones protectoras de animales ejercieran presión a las agencias pertinentes, para que le administren al animal un aturdimiento eléctrico previo para evitar sufrimiento y dolor.
Claramente vemos que esta muerte es por asfixia por el contenido de sangre en pulmones. Para que un animal no sea ahogado en su propia sangre, el método de muerte es por degollamiento, esto implica el corte de las arterias carótidas y las venas yugulares, provocando un vacío total de la sangre sin que invada el sistema respiratorio y la muerte rápida.
En el libro de Hechos (15:20), podemos ver las instrucciones impartidas para los nuevos creyentes. En la disputa que tenían sobre las normas a los nuevos que no conocían sobre las escrituras, se llegó al acuerdo que se mantuvieran apartados de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de animales ahogados y de fornicación. El estrangulamiento hace que las arterias carótidas y las venas yugulares se tuerzan y ocurre el mismo efecto que el lanzar un instrumento punzante al corazón, produce la asfixia por sangre.
Estas instrucciones fueron dadas para que los nuevos creyentes fueran aceptando las bases bíblicas y no se sintieran hostigados, porque de las demás cosas iban a ser instruidos cada día de reposo en cada sinagogas en las diferentes ciudades, “Porque Moisés desde generaciones antiguas tiene en cada ciudad quien lo enseñe en las sinagogas donde es leído cada día de reposo”, Hechos 15:21. Cuando se menciona a Moisés, es en referencia al lugar donde se sentaban los maestros en las sinagogas para leer las escrituras e impartir las instrucciones dada por el Eterno.
Hoy su Palabra sigue en vigencia, suponiendo que por enseñanzas fuera del contexto bíblico, haya quienes introduzcan impurezas al templo (ingerir todo tipo de alimentos), queda algo muy claro y re-recargado, el no comer animales ahogados. La sensibilidad del obedecer su palabra se ha perdido por el impulso al deseo de seguir los propios deseos y placeres.
“Así que hermanos, les ruego por las misericordias de Dios, que presenten sus cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No se conformen a este tiempo, sino que seamos transformados por medio de nuestro entendimiento, para que comprueben cuál sea su voluntad, agradable y perfecta”, Romanos 12:1-2.

Interesante. No Sabia que el cerdo muere por agoamiento. Triste por demás. Aunque es un animal impuro, no debe sufrir al morir.
Adelante amiga, vas bien. El Eterno te bendiga.