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Delegar

Por: Lillian Ramos-Galarza /Capellana/ 6-Feb-2026

El delegar es un arte y una habilidad de liderazgo el cual consiste en asignar tareas, autoridad y responsabilidades a los miembros de un equipo y claro está el confiar a quienes se le delega por sus capacidades y destrezas para lograr el propósito en común.

El delegar no es soltar, olvidarse o abandonar el objetivo, sino es una ESTRATEGIA para mejorar la productividad de un proyecto y a su vez ayuda a desarrollar a otros que tienen la capacidad sin la oportunidad de crecer.

En Éxodo 18 encontramos el mejor ejemplo de delegar. Yitro (Jetro), suegro de Moisés, pudo observar cómo Moisés estaba atendiendo las diferentes situaciones con el pueblo desde la mañana hasta el anochecer. Yitro le aconsejó que escogiera hombres temeroso de Dios, que no fueran codiciosos para que le ayudara a resolver las diferentes situaciones del pueblo y Moisés aceptó el consejo de su suegro

El consejo de Yitro consistió en líderes a cargo de grupos de mil, de cien, de cincuenta y de diez personas. Estos números no establece un orden piramidal sino que consiste en la capacidad, vigor y la experiencia de los líderes escogidos. En las escrituras no se registra el orden piramidal para instituir lideres. La Palabra establece que todos componemos una función en el cuerpo del Mesías según los dones y llamamientos pero la cabeza (líder) es el Señor.

Un “micromanager” microgestor en el ámbito administrativo, es un líder que ejerce un excesivo control en su trabajo que no le permite delegar, piensa que si no se hace a su acostumbrada manera no va a ser posible lograr los objetivos. La realidad de los líderes que no aceptan o le cuesta delegar es por el temor a perder el control. Se necesita mansedumbre para poder delegar. Moisés aceptó el consejo para delegar, no tuvo egoísmo ni temor.

El constituir algunos apóstoles, otros evangelistas, pastores y maestros es con el fin de PERFECCIONAR a los santos para la obra del ministerio, para la edificación mutua, (Efesios 4:11-12).

Antes de delegar se debe consultar al Señor, de El viene la sabiduría y el consejo. Es importante conservar la sana comunicación y no opacar la confianza, así permanecerá claro el enfoque para que todo el equipo se logre las metas. Esta estrategia de delegar no sólo es conveniente en las congregaciones sino en trabajos seculares, la familia y comunidades.

Los beneficios al delegar son reducir el estrés, el agotamiento físico y mental, libera tiempo para ampliar proyectos personales y grupal. Procuremos siempre facilitar a otros y ser colaboradores en la obra de nuestro Señor. Unos manejan el arado, otros abonan y preparan el terreno, luego el sembrador riega la semilla, otros la cuidan de amenazas, luego cuando la cosecha está lista es recogida.

Uno solo es el segador, este será el que recogerá la cosecha cuando esté madura. Juan vio uno sentado sobre una nube blanca, tenía en su cabeza una corona de oro y una hoz aguda y la tierra fue segada. Los ministerios y llamados no son nuestros, sólo somos mayordomos en su obra, se nos delegó un trabajo con el solo fin de alcanzar las alma para Su Reino.

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