
Por: Lillian Ramos-Galarza / Capellana/ 7-Marzo-2026
No podemos servir al Eterno a nuestra forma por mejores intenciones que tengamos. Hubo una rebelión en lo alto de Luzbel (angel de luz) contra su propio Creador. Quiso superar la autoridad del Altísimo, (Isaias 14:12). Luego de su caída ha mantenido la contienda de buscar hacer que otros caigan en rebelión contra el Eterno desobedeciéndole, con el propósito de buscar ser adorado y que le sirvan. La rebelión se basa en ir contra de las ordenanzas del Padre.
Jeroboam quien, tras la division del reino, estableció sus propias fiestas y lugares de culto en el norte para evitar que el pueblo regresara a Jerusalen, (1 Reyes 12:25-33). Estableció la fiesta de los Tabernáculos en el octavo mes, cuando ya estaba establecida en el séptimo mes y en Jerusalen, contrario a lo ordenado por el Señor. En el libro de Mateo 4:8-10, el enemigo le ofreció al Mesias los reinos del mundo a cambio de adoración.
Cada vez que se va en contra de lo establecido en la Palabra, se le está dando adoración al enemigo. La idolatría es el medio de desviar la adoración a nuestro Señor, por lo que es abominación a Él. La última instrucción que recibió Moisés en el monte fue sobre la obediencia al séptimo día (Shabbat), luego regresó del monte con las dos tablas de los mandamientos, (se asume que descendió del monte pasado el día reposo) cuando encontró al pueblo temprano adorando al becerro fundido en oro, (Éxodo 32:6).
El pueblo se desesperó al no tener al líder Moises con ellos y le pidieron a Aarón que le hiciera un dios por lo que él les pidió las prendad de oro para fundir el becerro y diciéndoles que “mañana será fiesta al Señor”, (Éxodo 32:5). La intención del pueblo era adorar, pero lo hicieron incorrectamente. Llevaron ofrendas, comieron, bebieron y danzaron adorando al becerro. Existen muchas formas de adorar que pareciera estar adorando, sin embargo, está siendo de desagrado al Padre.
Procuremos servir al Eterno con la intensión correcta, su Palabra es nuestra guía para adorarle y exaltarle. Tengamos cuidado a quienes se le ofrece ofrendas, a cuál dios o dioses se le danza y a que convocatorias se acude. La batalla por la adoración de parte del enemigo aun esta de frente hasta que nuestro Mesias vuelva por segunda vez, mientras tanto mantengamos la atención solo al Soberano de nuestras vidas. Tiempo de volvernos al único sendero para ofrendarle lo mejor de nuestras vidas.
Definitivamente el pueblo no le celebro fiesta al Eterno con el becerro de oro, podríamos pensar que era obvio con tal fundición, no se necesita un becerro o alguna figura para decir que estamos sirviéndole de forma incorrecta, la rebelión no es otra cosa que vivir en contraria a su Palabra. Su Palabra es fiel, verdadera y permanece para siempre.
