¿Te son conocidas estas fechas? – Junio 24 y Diciembre 24

Nace de la iglesia “cristiana en Roma” (Siglo 3-4), el celebrar cíertas fechas o acontecimientos. Una de ellas es el nacimiento de Juan el Inmersor y el Mesías nuestro Salvador, en los solsticios. Juan abrió el camino al Mesías, llevando a cabo su propósito profético mesiánico. Lucas 7:28 dice: “Les digo que entre los nacidos de mujeres no hay mayor profeta que Juan; y sin embargo, el más pequeño en el reino del Padre es mayor que él”.
La palabra solsticio viene del latín, de solstitium que significa “sol quieto”. Esto sucede cuando el sol se encuentra más cerca o más lejos de uno de los hemisferios, según la astronomía.
La cultura Inca fue una de las primeras en celebrar los solsticios, especialmente el solsticio de invierno, con la festividad del Inti Raymi. Esta celebración, dedicada al dios sol Inti, marcaba el inicio de un nuevo año y la renovación de la vida en los Andes. Los incas realizaban elaboradas ceremonias, incluyendo ofrendas, sacrificios y bailes, para honrar al sol y asegurar una buena cosecha.
Los romanos tenían varias fiestas relacionadas con estos eventos astronómicos. La más conocida es Saturnalia, un festival celebrado en honor a Saturno, dios de la agricultura, que coincidía con el solsticio de invierno.
Durante Saturnalia, los romanos suspendían las actividades laborales, intercambiaban regalos y celebraban banquetes. También existía una mayor libertad para los esclavos.
Más tarde, surgió el culto a Sol Invictus, una deidad solar, especialmente popular en el Imperio Romano tardío. Se celebraba el 25 de diciembre, fecha que coincidía con el solsticio de invierno en el calendario juliano, y se asociaba con el renacimiento del sol.
La fiesta de Sol Invictus influyó en la celebración de la Navidad, ya que la Iglesia cristiana adoptó la fecha del 25 de diciembre para conmemorar el nacimiento del Salvador.
Los romanos, incorporaron a su cultura a través de festivales y rituales que, en algunos casos, influyeron en tradiciones hasta el día de hoy. Los solsticios son celebrados tradicionalmente con rituales de hogueras, decoraciones con coronas, regalos, chapuzones en agua, encendidos de velas y reunirse al amanecer, de allí se origina los “amaneceres con Cristo”.
La biblia no menciona los nacimientos de Juan ni del Mesías, pero sí hay información que señala hacia dicho evento que por cierto, no es ordenanza de celebración, sólo pistas para orientación. En los escritos bíblicos, los profetas y los evangelios no evidencian la observación o mención a los solsticios.
Cuando leemos sobre el anuncio del ángel para Zacarías, que su esposa le dará un hijo (Juan), hace mención sobre el turno sacerdotal que el hacia. Estos turnos fueron organizados desde la antigüedad, para el desempeño de sus funciones en el templo. El turno de Zacarías era de la clase de Abías, (Lucas 1:5).
El turno de Abias era el octavo (1 Crónicas 24:10). Tan pronto como termina su turno y regresa a su hogar, Elizabeth quedó embarazada. Se trata de a mediados del cuarto mes, también llamado Tammuz (nombre traído de Babilonia). Cabe mencionar que estos meses no son del calendario gregoriano. El mes cuarto es correspondiente entre junio – Julio del calendario greco-romano. Nueve meses más tarde a mediados del mes de Aviv llamado también como Nisán, nació Juan. Este mes bíblicamente es el primero de todos los meses (Éxodo 12:2), a mediado del mes primero, se celebra la Pascua y seis meses más tarde, nace El Salvador del mundo, para mediados del mes séptimo, donde se celebra la fiesta de los Tabernáculos o Cabañas. “El Verbo se hizo carne y tabernaculizó entre nosotros”, (Juan 1:14). De dos nacimientos ocurridos en tiempo especiales como la Pascua (Pesaj) y Tabernáculos (Sukot), es disfrazado a un solsticio de verano y de invierno.
Como podremos ver, el sistema religioso, desde siglos atrás (218-222 de la era común), no por falta de conocimiento, sino que con la intención de hacer desviar al pueblo hacia una adoración al sol, tal como lo dice en Jeremías 10:2, “han aprendido el camino de las naciones”- idolatría.
El 24 de junio no es el nacimiento de Juan, no es respaldado por las escrituras. Cuando se vive ligado a las culturas, donde abarca o incluyen la religión, podemos ver las mezcolanzas de lo pagano y lo santo, asunto que el Eterno aborrece. Hoy es el día de quitar toda añadidura que no proviene del Padre y continuar como novia preparándonos con vestido de lino fino sin arrugas y sin manchas.
