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Seleccionando la Idolatría

Por: Lillian Ramos-Galarza /Capellana/ 1-18-26

La ignorancia por el desconocimiento ante la falta de instrucción, temor a perder el círculo social, ser criticados, marginados, sentirse caminar en contra de la corriente y hasta la complejidad de simplemente no querer desprenderse, son unas series de razones para seleccionar la idolatría.

Cuando definimos el concepto de selección, se trata de elegir entre varias cosas que se consideran mejores o más convenientes. Como básico se entiende que la idolatría consiste en poner la confianza en algo que no sea Dios o que tengamos una estatua o figura de alguna deidad.

La idolatría abarca e incluye el venerar a alguien o algo consagrado con grandes virtudes, invocándoles, rindiéndole culto mediante músicas, reuniones, lecturas, oraciones, ofrendas (regalos), festividades, comidas, bebidas, decoraciones entre otras.

Hay tradiciones que desde tiempos muy antiguos son dedicadas a deidades y con el tiempo la han integrado de forma camuflada dentro del “cristianismo”. Bíblicamente la idolatría es pecado y es abominable ante los ojos del Padre Eterno. En sus mandamientos establece la prohibición de tener dioses ajenos para celebrarles, Éxodo 20:3-5. La Palabra advierte sus consecuencias.

No se puede elegir ningún pecado a conciencia, para una persona adúltera le es difícil el contemplar y desear estar con la mujer o con el hombre ajeno, el ladrón lucha para no obtener lo que no le pertenece y de la misma forma el idólatra lucha para no celebrarle a ninguna deidad pagana.

Cuando se ama al Eterno, hace que nuestro ser repudie todo aquello que va en contra de lo que El ha establecido. Solo por medio del poder de su Espíritu hace nacer en lo más profundo del alma el obedecerlas. Estamos en tiempos donde la novia está depurándose de todo contaminante.

No es lo que la sociedad espere de nosotros, es lo que el Eterno pide de nosotros. En muchas comunidades de creyentes disparan en algunas épocas las prohibiciones de algunas celebridades porque son obvias para señalar y establecer lo que es idolatría, mientras que existen otras catalogadas en el mismo término pero por razones de apego o tradición las dejan a disposición de seleccionar. Un poco de aquí, un poco de allá, esto si, aquello no, trae a la larga desorden y confusión. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo, (Juan 17:16). Estamos en tiempos decisivos donde aún tenemos la oportunidad de proclamar su Salvación y vivir en Santidad (separados para El).

No se puede disfrazar la idolatría, ni tampoco seleccionarla, sería engañarnos a nosotros mismos.

2 comments Seleccionando la Idolatría

Yolanda Reyes says:

Digo amén a todo lo expresado; sólo hay un Dios y sólo a El debemos rendir nuestra adoración. Ciertamente Dios nos está depurando, limpiando de toda contaminación de carne y de espíritu, pues Su llamado es a que seamos santos así como El es Santo, para ser separados sólo para honrarle a El.

Lillian says:

Amén!

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