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¿Qué es el día del Señor?

Lillian Ramos-Galarza (Capellana). Agosto/1/2025

El día del Señor, no es específicamente un día de la semana. El día del Señor no es el séptimo día, tampoco es el primer día de la semana. Remontándonos al comienzo de la creación, los días, meses y años le fueron identificados con números y no con nombres. Al día de hoy solo en los años se ha mantenido una secuencia numeral, aunque algunos años eran identificados con nombres, estos eran el séptimo año conocido como año “Shemita” que significa dejar caer, porque se trataba de dejar descansar la tierra, sin recogido de cosechas ni siembras. El “Yobel” era el otro nombre asignado para el año que abarcaba la cantidad de (50) cincuenta, también conocido como el año de Jubileo, era un periodo de tiempo que marcaba liberación y reconciliación en el pueblo.

Referente a los nombres de los meses, la biblia identifica sólo algunos en especial el primer mes, llamado “Aviv” que significa comienzo de brotes o primavera. La mayoría de los nombres de los meses fueron traídos luego de la cautividad en Babilonia, algunos son nombres paganos de los dioses babilónicos. El Creador le asignó nombre al séptimo día de la semana llamándolo “Shabbat” que significa cesar o reposar. Además de nombrarlo, lo separo, lo bendijo y santificó.

Al paso del tiempo las diferentes potencias de gobiernos crearon sus propios sistemas y creencias impuestas al pueblo, tanto política como religiosa. Estas estaban antes unidas en muchos imperios, dominando y controlando todo lo que daba a su paso. La mayoría de las culturas eran idólatras y practicaban la adoración a los astros. Los griegos y romanos no eran diferentes, ellos dieron nombres a los meses y a los días según sus astros, (Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y Sol). El emperador Constantino en el año (321), decretó el “dies solis “, su significado es (día del sol), como el día de descanso oficial en el imperio romano estableciéndolo como el día sagrado para la cristiandad. Se le dominó (dies dominicus), lo que conocemos hoy como el dia domingo. En otras lenguas germánicas el nombre original se conserva original como el inglés llamado (Sunday).

La posición de muchos teólogos, es que Juan tuvo la visión el dia domingo, según la cita de Revelaciones 1:10 “ yo estaba en el espíritu en el día del señor”. Algunas versiones bíblicas la han editado llamándole, “el día domingo”. Vamos a Joel 2:1 “Tocad trompeta en Sion, y sonad alarma en mi santo monte. Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día del SEÑOR, porque está cercano. También leemos la cita en Amós 5:18-19 “Ay de los que ansían el día del SEÑOR! ¿De qué os servirá el día del SEÑOR? Será tinieblas, y no luz; como cuando uno huye de un león, y se encuentra con un oso, o va a casa, apoya la mano en la pared, y lo muerde una culebra.

En la época cuando Juan el Apóstol tiene la visión, no se conocía el (dies dominicus), llamado día del sol. Juan estaba en un estado espiritual, el cual recibió la revelación de lo que habría de suceder en breve. Breve o pronto no se refiere al conteo del tiempo, sino de lo que en forma de continuidad o cronología habrá de suceder. Juan estaba sumergido a la revelación de un tiempo de juicio, estuvo dentro del escenario venidero por medio de la visión al cual llamó el día del Señor, como un día de juicio.

En la cristiandad el día del Señor lo consideran como el domingo, por la resurrección del Mesías, cuando realmente, los evangelios relatan que cuando fueron YA EL NO ESTABA EN LA TUMBA, además, si los cálculos teológicos hace ver que el Mesías murió un viernes no fueron tres días y tres noches al haber resucitado el primer día de la semana y aún siendo el primer día de la semana el día de la resurrección, no había autoridad de ningún hombre (emperador), para cambiar un día señalado desde la creación como el día de descanso que fue separado, apartado y santificado por el mismo Creador.

Concluyendo podemos ver que el día del Señor es un día de juicio divino, así como Joel y Amós se refieren a un día inminente, un día de oscuridad, destrucción y de gran ira. No hay sustancia ni validez bíblica para que digamos que el día del Señor es un día específico de la semana.

Que cada día podamos desprendernos de lo heredado por los reformadores y emperadores por cientos de años y tengamos la oportunidad de hacer una pausa para analizar sin lentes greco-romano y en compañía de su Santo Espíritu que nos guía a toda verdad.