
Por Lillian Ramoa-Galarza 21 de mayo 2026
Nunca el Padre Eterno ha rechazado un corazón contrito y humillado (Salmos 51:17), sin embargo, un corazón altivo, un corazón lleno de desobediencia, un corazón duro que guarda rencor y no perdona, un corazón que es idolatra es imposible llegar con ofrendas y que sean aceptas ante el Todopoderoso. Las congregaciones están llenas de almas que realmente están comprometidas en vivir vidas agradables, separadas para el Padre, mientras que muchas también se congregan pero no han tenido el temor reverente de agradecer y valorar la obra redentora hecha en el Madero.
Es común escuchar exponentes de la palabra mencionar constantemente a Israel como el pueblo, desobediente y el rebelde, claro está que la trayectoria del pueblo que siempre se inclinaba a la idolatría y a la desobediencia. Cada vez que los profetas denunciaban la fornicación o adulterio de su pueblo se refería al paganismo cuando se iban a adorar otros dioses. Luego que el pueblo se apartaba del camino venían a celebrarles fiestas, a tener el día de reposo y los novilunios (lunas nuevas-comienzo de mes), con sus ofrendas y libaciones. Es por tal razon que en Isaias está escrito (1:13), “no sigas trayendo ofrendas inútiles, el incienso me es abominación. Tambien los novilunios, los Shabbat y el convocar asambleas (fiestas). No tolero la iniquidad junto a la asamblea solemne. Mi alma aborrece sus solemnidades y novilunio, se han convertido en una carga que no soporto más”.
No por eso el Padre ha rechazado ni caducado sus propias convocatorias, pues son el diseño profético de la redención. Los tiempos señalados, los Shabbat y los novilunios, le pertenecen a Él para siempre. La religiosidad no es otra cosa que saber lo que aborrece el Eterno y practicarlo. No hay mucha diferencia entre la condición de su pueblo en tiempos antiguos con el tiempo presente; las habladurías, el enojo con rencor, la falta de perdón, las envidias, los celos entre hermanos estar practicando la idolatría (actividades de origen pagana), derramamiento de sangre inocente (abortos), sobornos, robos, doble vida matrimonial, etc. y luego llegar a las congregaciones con ofrendas, diezmos, participaciones en las reuniones o actividades. El Mesias llamo a esto sepulcros blanqueados (Mateo 23:27) por la hipocresía. Joel anunciaba arrepentimiento al pueblo, hoy es el día de enderezar nuestros pasos si estar torcos y pedirle que su Santo Espiritu nos escudriñe y muestre lo que aun debemos arreglar en nuestras vidas.
Pronto estaremos celebrando la convocatoria de Shavuot – la fiesta de ls semanas o Pentecostés (50 días después de la Pascua Biblica). Tiempo de regocijo, porque celebramos el cumplimiento de la promesa que nos fue entregada en ese día de la cosecha del trigo, para ser bautizados en fuego y poder llevar las buenas nuevas con su poder y autoridad. Ofrendémosle lo mejor de nuestro corazón y de nuestras bendiciones, (Deuteronomio 16:17), no lleguemos con las manos vacías. Que nuestra ofrenda sea aceptable de olor fragante a nuestro Rey y Redentor.
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