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Injerto de Olivo

Por: Lillian Ramos-Galarza, Capellana 8/18/2025

Un injerto es un modo de hacer multiplicar las plantas introduciendo un trozo o rama en otra planta. El trozo o la ramas es el injerto, la planta que lo recibe es el portainjerto. El propósito del injerto es desarrollar una nueva planta adquiriendo o aprovechando las características del portainjerto, haciéndola más resistente a enfermedades, más tolerante a condiciones ambientales drásticas y aumenta la producción de sus frutos.

Los arboles de olivos son muy cuidados por el valor del fruto para la elaboración de aceite. El aceite de oliva es considerado el más valioso por sus propiedades curativas. Los olivos crecen lentamente. Las primeras aceitunas aparecen entre los 3 y los 7 años. Un olivo llega a su madurez completa a los 10 años y su fertilidad empieza a disminuir después de unos 150 años. Existen variedades de olivos pero uno de ellos es catalogado como el silvestre.

El olivo silvestre es llamado como Acebuche, su nombre científico es “olea europaea sylvestris”. La diferencia entre el olivo común es que sus hojas y sus frutos son más pequeños. Este olivo al ser silvestre, crece de forma natural en la naturaleza sin intervención alguna, haciendo que crezcan en forma de matorrales. El acebuche al tener sus hojas y frutos pequeños, es usado para madera en las industrias, también para cosméticos y muy poco usado para la extracción de aceite, por ser escaso en el tamaño de sus aceitunas. Sin embargo se ha estudiado que el aceite del acebuche es muy potente en sus componentes y beneficios.

Cuando se realiza un injerto del olivo silvestre al árbol de olivo cultivado, el portador no debe ser muy adulto y el silvestre debe tener sus hojas desarrolladas para que no sea vulnerable a secarse y muera. La incisión que se le hace al árbol cultivado para recibir el injerto es en forma de (T) cruz. Esta abertura es profunda para llegar a la sabia. Es muy interesante, que el tiempo para injertar es de Marzo-Abril y termina el ciclo de su savia de Septiembre a Octubre.

Cabe señalar que en climas fríos, los árboles se protegen enviando la savia a cierta profundidad en la tierra por medio de sus raíces. Las ramas comienzan a enviar la savia al tronco y el tronco la envía a las raíces y estas bajan al suelo, quedando el árbol sin sus hojas. Al pasar el invierno y llegar la primavera, la savia comienza a subir para irrigar todas sus ramas y tener sus brotes nuevamente. Por tal razón el tiempo de injertar es en primavera y termina en otoño.

La carta por el Apóstol Pablo a los Romanos, en el capítulo 11, explica sobre un injerto; comparando a Israel como las ramas naturales y a las naciones (goyines- gentiles), como el olivo silvestre, alimentados en la rica sabia quien es nuestro Salvador. La elección que el Padre hizo fue a su pueblo Israel (Dt 7:7-8). Aunque no en su totalidad, Israel fue un pueblo rebelde, al igual que las naciones. A causa de su rebelión el Padre envió sobre ellos endurecimiento de corazón, ceguera parcial y sordera como parte de su plan para que las naciones (gentiles), fueran parte de la elección.

El Eterno escogió desde la fundación del mundo a los que no eran pueblo (naciones), predestinándoles en Amor, para ser hijos adoptivos por medio del Mesías, (Efesios 1:4-5). Siendo que a causa de la rebelión del pueblo de Israel, como ramas naturales fueron desgajadas y las naciones como olivo silvestre, fueron injertados entre ellas compartiendo de la rica sabia del Árbol de olivo. El olivos silvestre, no debe de llevar arrogancia y sentirse mejor, porque el olivo silvestre estuvo rebelde también. Si las ramas naturales no persisten en su rebelión, cuanto más serán injertados de nuevo, riquezas les traerá Israel, cuando esté en su plenitud, (Romanos 11:12-21).

Maravillosamente en el madero, nuestro Salvador Yeshua el Mesías (Jesús), hizo el injerto. Sus heridas abiertas hizo derramar su Sangre, para que el olivo silvestre fuera pegado a Él. Este olivo silvestre al ser injertado, adquiere su naturaleza para una formación con sus características, siendo ramas fuertes, sanas y resistentes para llevar muchos frutos. El injerto en forma de (T), fue hecho en la Pascua, un 14 de Aviv (primavera), era el mejor momento para el injerto por la riqueza de la savia. Luego de haber crecido el injerto llegando el tiempo final del año (otoño), tiempo cuando se celebran la fiestas bíblicas que anuncia su regreso, indicando que ya la cosecha estaría lista.

Este injerto que se menciona en Romanos 11, hace romper toda estigma entre ambos pueblos. Nunca el olivo silvestre se injertó para suplantar a las ramas naturales. El propósito fue hacer de dos pueblos uno en Él mismo. Además el injerto hace que el olivo silvestre deje de ser silvestre porque se funde en el olivo natural, con una naturaleza nueva. Nuestra identidad es de ser un solo PUEBLO en Yeshua nuestro Mesías.